Los fallos tácticos que expusieron al Brighton toda la temporada
El Brighton comenzó la temporada 2025-26 con ambiciones europeas, pero pronto quedó claro que su sistema ya no funcionaba. El 4-2-3-1 de Roberto De Zerbi, antes fluido y ofensivo, se volvió predecible y vulnerable. El pressing alto, que era una marca registrada, perdió intensidad, permitiendo que rivales como Fulham o Crystal Palace los superaran con balones largos.
"Brighton ya no domina los partidos, solo reacciona", señaló un analista de Sky Sports UK.
El promedio de xGA (goles esperados en contra) subió a 1,7 por partido, frente a 1,0 en 2023-24. La defensa, afectada por lesiones y rotaciones constantes, careció de cohesión. Los laterales se quedaban demasiado arriba, y el doble pivote —formado por Jack Hinshelwood y Abdallah Sima— no lograba proteger a los centrales. Las transiciones defensivas se convirtieron en un calvario, con el 48% de los goles encajados procedentes de contragolpes.
Fichajes fallidos: Las incorporaciones que no funcionaron
El mercado de verano de 2025 fue un desastre. La contratación de Georginio Rutter por 42 millones de libras procedente del Leeds apenas aportó 4 goles y 3 asistencias en 28 partidos. Lento y sin ritmo de competición, no encajó en el sistema de ritmo acelerado de De Zerbi. El préstamo de Amadou Onana del Everton tampoco funcionó: demasiado lento para el pressing y errático en el pase.
Mientras tanto, la venta de Moisés Caicedo en 2023 dejó un vacío nunca cubierto. Las jóvenes promesas como Joshua Nadeau no estaban preparadas. La máquina de reclutamiento, antes elogiada por hallazgos como Mac Allister o Tariq Lamptey, parece ahora desfasada. No se fichó un extremo con velocidad real, dejando el ataque unidimensional.
¿Es el entrenador el culpable? Argumentos a favor y en contra
De Zerbi debe asumir parte de la responsabilidad. Su negativa a adaptarse —manteniendo un 4-2-3-1 ofensivo pese a la fragilidad defensiva— costó puntos clave. Los cambios llegaban tarde y las rotaciones eran rígidas. El Brighton solo ganó 3 partidos en 14 jornadas entre enero y abril de 2026, incluyendo derrotas humillantes en casa ante Luton y Sheffield United.
Sin embargo, no es el único responsable. La dirección deportiva no reforzó la plantilla, y las lesiones de jugadores clave como Adam Webster y Danny Welbeck fueron devastadoras. De Zerbi también criticó públicamente la "falta de hambre" del vestuario, lo que generó tensión. Su genialidad táctica es innegable, pero su inflexibilidad y manejo del grupo han sido cuestionados.
Las 3 decisiones brutales que el Brighton debe tomar este verano o arriesgarse a caer más
Primero, reformar el área de fichajes: volver a las bases con jugadores subestimados pero con alto potencial, como João Pedro en su momento. Segundo, reconstruir el centro del campo: invertir en un mediocentro defensivo como Manu Koné o Rayan Aït-Nouri. Tercero, decidir el futuro de De Zerbi: si se queda, debe aceptar más flexibilidad; si no, fichar a un entrenador con experiencia defensiva, como Nuno Espírito Santo o Thomas Frank.
FAQ
Q: ¿Despedirá Brighton a su entrenador?
A: De Zerbi tiene contrato hasta 2027, pero con la presión creciente de aficionados y junta directiva, una salida de mutuo acuerdo es posible si los resultados no mejoran para mayo de 2026.
Q: ¿A quién debería fichar Brighton en verano de 2026?
A: Un extremo dinámico como Rayan Cherki (Lyon), un mediocentro defensivo como Manu Koné, y un lateral versátil como Jordan Teze (PSV) cubrirían necesidades clave.
Q: ¿Por qué juega tan mal Brighton?
A: Una combinación tóxica de malos fichajes, rigidez táctica, crisis de lesiones y falta de profundidad. El sistema que funcionó ya no tiene los jugadores ni la adaptabilidad para competir.