
Tácticas de Unai Emery: El genio detrás del auge del Inter de Milán 2025-26
Análisis profundo de las tácticas de Unai Emery en el Inter de Milán 2025-26: formación, presión, construcción y roles clave que definen su temporada.
La temporada 2025-2026 ha sido un desastre para la Juventus. Entre la confusión táctica, fichajes fallidos y una gestión técnica estancada, el club corre el riesgo de perder la competición europea por primera vez en más de una década.
La Juventus comenzó la temporada 2025-2026 con promesas de evolución bajo Thiago Motta, pero en su lugar ofreció una de las campañas más descoordinadas de su historia reciente. El equipo careció de identidad colectiva, alternando entre un 4-3-3 rígido y un 3-5-2 inestable. El mediocampo, antaño motor del fútbol italiano, se convirtió en un punto débil. Adrien Rabiot, fichado para controlar el ritmo, quedó aislado, mientras que Manuel Locatelli no respondió a las exigencias del fútbol moderno de presión.
En ataque, Dusan Vlahović estuvo solo en punta, con un promedio de apenas 0,38 goles por partido en la Serie A —su peor registro desde que llegó al club. Las bandas fueron infravaloradas, y los laterales no aportaron amplitud. Defensivamente, la zaga fue vulnerable, encajando 1,8 goles por partido, la peor cifra entre los seis primeros. Los rivales explotaron los espacios entre líneas, especialmente en transiciones rápidas.
“Parece un equipo con miedo a perder, pero sin idea de cómo ganar” — analista táctico, Sky Sport Italia
El mercado de verano de 2025 debía ser transformador. La contratación de Khvicha Kvaratskhelia por 65 millones del Nápoles prometía creatividad, pero las lesiones lo limitaron a 11 partidos, con apenas 2 goles y 3 asistencias. Su estilo individualista desequilibró al equipo. Por otro lado, Samuel Iling-Junior, fichado en propiedad, apenas marcó 1 gol en 22 partidos, siendo habitual suplente.
El fracaso en renovar la generación también ha pasado factura. La salida de Paulo Dybala en 2023 ahora parece un error, ya que nadie ha llenado su hueco creativo. Jóvenes como Michael Govorčin fueron lanzados al primer equipo sin preparación, evidenciando una cantera desarticulada.
Motta, antes visto como visionario, ahora está bajo fuego. Su negativa a adaptar el sistema a las cualidades del plantel ha sido clave en el colapso. Insistió en centros ineficaces ante defensas bajas, ignorando alternativas tácticas. Su gestión de jugadores como Arkadiusz Milik y Nicolò Fagioli fue cuestionada.
Pero no es el único responsable. El cuerpo médico ha sido criticado por las lesiones musculares recurrentes. Además, la directiva intervino en fichajes, vetando objetivos por el fair-play financiero. Heredó un equipo en transición y sin herramientas. La crisis es estructural, no solo del banquillo.
Para evitar un declive histórico, la Juventus debe actuar con contundencia. Primero, un cambio en la dirección deportiva: Fabio Paratici debe regresar o ser sustituido por un perfil con experiencia probada. Segundo, un nuevo entrenador —nombres como Simone Inzaghi o Roberto De Zerbi encajan con un fútbol ofensivo. Tercero, una renovación profunda del plantel: al menos cinco salidas y cuatro fichajes clave, incluyendo un enganche y un extremo derecho confiable.
Q: ¿Despedirá Juventus a su entrenador?
A: Según fuentes cercanas, la decisión se tomará tras el partido contra el Inter en abril. Una derrota clara podría costarle el puesto a Motta.
Q: ¿A quién debería fichar Juventus en verano 2026?
A: Nombres como Benjamin Šeško (RB Leipzig) y Nico González (Barcelona) están en la agenda. Un creador como Orkun Kökçü también podría estabilizar el centro del campo.
Q: ¿Por qué Juventus juega tan mal?
A: Combinación de malas decisiones deportivas, inconsistencia táctica, mala gestión de lesiones y falta de liderazgo en el campo.