
Un XI de ausentes en el Mundial 2026 capaz de ganar el título
Robert Lewandowski y figuras de Liverpool y Manchester United encabezan una selección de ausentes del Mundial 2026 que podría competir por el triunfo.
El presidente de la Lazio, Claudio Lotito, ha lanzado una petición en el Senado italiano exigiendo la renuncia de Gabriele Gravina tras la eliminación de Italia en los playoffs del Mundial 2026 ante Bosnia.
En una medida sin precedentes, el presidente de la Lazio, Claudio Lotito, ha iniciado una petición en el Senado italiano para exigir la dimisión de Gabriele Gravina, presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC). Esta acción responde a la devastadora eliminación de Italia en la final de repechaje del Mundial 2026 frente a Bosnia, tras un empate 1-1 en Zenica y la derrota por penales. El combinado azzurro jugó más de 80 minutos con diez hombres tras la expulsión de Alessandro Bastoni en la primera mitad, resistiendo hasta la prórroga, pero finalmente cayó en la tanda de lanzamientos desde los once metros.
Esta eliminación supone la tercera ausencia consecutiva de Italia en una Copa del Mundo, un récord negativo para una nación con cuatro títulos mundiales. La indignación pública ha sido inmediata: manifestantes arrojaron huevos contra la sede de la FIGC en Roma, y el ministro de Deportes ya ha pedido públicamente la renuncia de Gravina. A pesar de haber sido reelegido sin oposición recientemente, Gravina enfrenta ahora la mayor crisis de su mandato.
Gravina ha convocado una reunión de emergencia para el día siguiente en Roma, reuniendo a representantes de Serie A, Serie B, Serie C, ligas amateurs, asociaciones de entrenadores y jugadores, con el objetivo de analizar la situación antes de una reunión plenaria del Consejo Federal la próxima semana. Esta convocatoria amplia refleja la gravedad institucional del momento: no se trata solo de un fracaso deportivo, sino de una crisis de gobernanza profunda.
"Cuando un presidente de club recurre al Senado para forzar un cambio, es señal de que la FIGC ha perdido toda autoridad", sugieren analistas de fútbol.La doble condición de Lotito como dirigente y senador de Forza Italia le otorga una influencia única, capaz de transformar la presión deportiva en una movilización política real.
La ausencia en el Mundial 2026, tras los fracasos de 2018 y 2022, plantea graves interrogantes sobre el modelo italiano. Si bien la Serie A ha recuperado fuerza competitiva en Europa, el seleccionado nacional sigue fallando en los momentos decisivos.
Si Gravina se niega a renunciar, podría desatarse una crisis institucional prolongada que afecte la planificación de la Euro 2028 y las estructuras de cantera. Pero si dimite, se abriría la puerta a una profunda renovación en la FIGC: desde la política de selección hasta el desarrollo juvenil. La reunión de emergencia en Roma podría marcar el inicio de una nueva era —o el colapso definitivo del actual sistema.