Fin de ciclo tras un desastre futbolístico
Gennaro Gattuso ha oficializado su salida como seleccionador de Italia, tras la eliminación en la repesca de clasificación para el Mundial 2026. La derrota ante Bosnia y Herzegovina en penaltis el martes por la noche selló la tercera ausencia consecutiva del combinado azzurro en una Copa del Mundo. Un nuevo varapalo para el fútbol italiano, que ya había sufrido sendos fracasos en 2018 y 2022. Gattuso, que asumió el cargo en junio de 2025 tras Luciano Spalletti, apenas duró nueve meses.
Su debut, en septiembre de 2025, fue prometedor: una goleada 5-0 ante Estonia. Pero la falta de solidez en los partidos decisivos precipitó su caída. La FIGC agradeció a Gattuso y a su cuerpo técnico el “compromiso y la pasión” mostrados. El propio técnico afirmó:
“Con el corazón encogido, al no haber alcanzado el objetivo, considero finalizada mi experiencia al frente de la selección nacional.”
Dimiten Gravina y Buffon tras el varapalo
El terremoto no se limita al banquillo. El presidente de la FIGC, Gabriele Gravina, ha presentado su dimisión, al igual que el jefe de delegación Gigi Buffon, leyenda viva del fútbol italiano. Esta triple salida simboliza una crisis institucional profunda. La elección de un nuevo presidente de la FIGC está prevista para junio de 2026, un momento clave para relanzar un proyecto en ruinas.
Gattuso agradeció la confianza de Gravina, Buffon y todo el staff, destacando que “ha sido un honor dirigir a la Nazionale”. También dedicó un emotivo mensaje a los aficionados: “Mi mayor agradecimiento va a los hinchas, a todos los italianos que nunca dejaron de apoyar al equipo.” Un gesto que refleja el cariño del técnico hacia la camiseta.
¿Qué futuro para la Azzurri?
Italia tiene dos partidos amistosos en junio de 2026, pero es poco probable que tenga seleccionador permanente antes de la elección del nuevo presidente de la FIGC. Este vacío podría retrasar la reconstrucción de un equipo sin identidad clara. El fichaje del próximo técnico será uno de los más importantes de los últimos años.
El camino hacia Euro 2028 exige un replanteamiento total. Italia necesita recuperar su esencia, integrar mejor la cantera y definir un estilo de juego. El fracaso de Gattuso no es solo deportivo, es estructural. Y solo con un proyecto sólido se podrá evitar un cuarto fracaso consecutivo.