
¿Y si el adiós de Robertson decide el futuro de Slot en Liverpool?
El FSG respalda a Slot, pero una derrota ante Fulham podría cambiarlo todo. Robertson anuncia su salida tras nueve años.
Brasil levantará la Copa del Mundo 2026 en suelo norteamericano.

Se espera que Brasil combine experiencia con juventud explosiva. Alisson sigue siendo el portero indiscutible, pese a una temporada con altibajos. Ederson y Weverton completan un trío de élite.
En defensa, Éder Militão y Marquinhos son la pareja central preferida. Gabriel, tras recuperarse, se espera que sea uno de los mejores defensores de la temporada. Danilo, Yan Coutinho y Alex Telles lideran las opciones en los costados, con Emerson Royal y Abner como refuerzos.
El mediocampo es profundo. Casemiro es la sentinela, mientras Bruno Guimarães y Lucas Paquetá actúan como mediapuntas dinámicos. Fabinho y Douglas Luiz aportan versatilidad. Endrick, el crack de 19 años, es visto como uno de los mayores talentos emergentes.
En ataque, Vinícius Júnior es el referente. Raphinha y Rodrygo ofrecen intensidad en las bandas. Neymar podría jugar de falso nueve o como cambio decisivo si su físico lo permite. Richarlison, Luis Guilherme y Gabriel Martinelli compiten por minutos.
Dorival Júnior optaría por un 4-3-3 ofensivo, con laterales adelantados y transiciones rápidas. Militão y Marquinhos sostienen la zaga, mientras Casemiro protege el medio campo.
Vinícius Júnior corta desde la izquierda, Raphinha ataca desde la derecha. El falso nueve podría ser Richarlison o Endrick, generando espacios para llegadas tardías.
La magia brasileña volverá con contragolpes letales, no con posesión lenta
Vinícius Júnior es el líder. Su velocidad, regate y capacidad para decidir partidos lo convierten en el arma más peligrosa. Si está en forma, Brasil puede ganar a cualquiera.
Casemiro es clave. Sin su cobertura, el mediocampo brasileño se vuelve vulnerable a los contraataques.
El factor Neymar es incierto. Si se usa con mesura como suplente de lujo, puede abrir cerraduras. Pero su estado físico será vigilado.
Como cabeza de serie, Brasil debería evitar a los grandes en fase de grupos. Rival posible: un equipo europeo medio (Croacia, Suecia) y dos selecciones africanas o asiáticas.
Es favorito claro para quedar primero. La verdadera prueba llegará en eliminatorias, especialmente si enfrenta a Argentina o Francia temprano.
El techo realista: una final contra España o Alemania. Con profundidad, equilibrio y Vinícius en su mejor momento, Brasil tiene herramientas.
Pero una lesión grave (Casemiro, Militão) o mal manejo de Neymar podrían dejarlos fuera en cuartos. La presión de las cinco estrellas pesa.